¿Por qué tanto ‘boom’ últimamente con las zapatillas Puma? Os estaréis preguntando muchas de vosotras. Y sí, queridas lectoras, tenéis toda la razón: están por todas partes, pero, sobre todo, las hemos visto en los barrios más exclusivos de Madrid. ¿Casualidad? En absoluto. Y es que, al parecer, las madrileñas más elegantes y clásicas han decidido apostar todo por esta firma de ‘sneakers’ para elevar sus mejores looks de temporada. ¿El motivo? Sus diseños minimal súper elegantes y atemporales. Así de fácil.
Como periodista experta en moda y compras, suelo fijarme bastante en la ropa que triunfa en el ‘street style’. Sobre todo, intento analizar bien las piezas que componen los looks de las mujeres que pasean por las calles del barrio Salamanca y otros lugares emblemáticos de Madrid. Me llama mucho la atención cómo visten, las prendas que eligen y, sobre todo, los accesorios con los que completan sus conjuntos. La razón es simple: son unas verdaderas musas de estilo.
Así, me sorprendió bastante cuando vi que varias de ellas ya habían cambiado sus Adidas o New Balance por unas zapatillas Puma que, la verdad, resultaban bastante más ponibles y versátiles. Sin embargo, cuando las encontré lo entendí todo: ahora estaban rebajadas a 32€.
Las zapatillas Puma de 32€ que triunfan entre las madrileñas clásicas que mejor visten
No entendáis mal. Lo cierto es que su diseño con efecto de ante beige también es súper tendencia de temporada. No obstante, todo suma y, ¿para qué vamos a negarlo? A todas nos gusta gastarnos lo menos posible.
Por eso, estoy segura de que cuando vieron esta rebaja del 40%, no dudaron en hacerse con ellas ni un segundo. Siendo sinceras, ¿quién no lo haría? Son unas zapatillas sofisticadas, fáciles de combinar, atemporales, diferentes y, además, comodísimas. Perfectas para llevar tanto con trajes de chaqueta para ir a la oficina, como con conjuntos de blusa y vaqueros, ‘total looks’ de punto, vestidos largos de inspiración bohemia e, incluso, con faldas midi.
Prácticamente, son todo ventajas. Por lo que sí, se trata de una inversión que, de verdad, merece y mucho la pena. De nada.