Después de varios meses apostando por el ante en todas sus versiones -desde la cazadora de flecos hasta el bolso boho o los botines- la primera gran tendencia de la primavera nos señala un camino completamente diferente. No, el boho no va a desaparecer, pero sí se va a transformar a medida que las temperaturas se vuelvan más suaves y el buen tiempo nos permita empezar a caminar hacia el armario de transición. Y en este armario no faltarán las prendas de tul, el tejido liviano vinculado al mundo del ballet pero con posibilidades casi infinitas en lo referente a la moda. Ya vimos cómo los vestidos ajustados confeccionados en materiales muy similares al tul se convertían en una de las prendas más buscadas de las últimas temporadas, pero ahora el tul (y otros materiales livianos como la organza) se abre paso para renovar toda clase de diseños.
¿Dónde lo hemos visto? Donde todo suele comenzar: en la pasarela. En las colecciones de primavera verano 2025 las semitransparencias ocupan un lugar destacado. Buena parte de estas prendas se confeccionan con delicado tul, presente en blusas, vestidos, faldas o pantalones. En el caso de la organza, esta seda rígida ha transformado por completo básicos del vestir clásico como la americana o la gabardina, tal y como demuestran las propuestas de Max Mara. Firmas como Esber, Brandon Maxwell o, por supuesto, Chloé, quintaesencia de lo bohemio, dejan claro cómo el tul no se limita a la recurrente falda tipo tutú que Carrie Bradshaw incorporó al guardarropa urbano en la icónica Sexo en Nueva York.
Más allá de la falda de bailarina
El juego de volantes, la superposición de capas de tejido en una misma prenda, las siluetas amplias que potencian esa sensación de ligereza que caracteriza al tul… esta tendencia se dibuja como la antítesis de la informal moda comfy y, sin embargo, su comodidad no rivaliza con la elegancia que proporcionan las faldas, vestidos o blusas de tul. Respecto a los colores, observamos que no solo se cuelan en propuestas pensadas para looks nocturnos (normalmente, de colores más oscuros), también en tonos pastel, blancos o nude, la opción idónea para desmarcarse de los estilismos de diario más convencionales.
El éxito creciente del tul se palpa cada vez más también en la alfombra roja. Dejando a un lado los vestidos de tul con falda de bailarina que siempre tienen un sitio reservado en la red carpet, en los últimos tiempos destacan los diseños segunda piel que juegan con el tul estirado y drapeado. ¿La última en dar el visto bueno a la tendencia en su versión más glamurosa? Nada menos que Rosalía. Para acudir a una de las afterparty de los Oscar, la catalana optó por un vestido de encaje y tul en color marfil de la diseñadora británica de origen turco Dilara Findikoglu, amiga personal de la artista. La creativa es una de las responsables del éxito del tul ya que se vale de este material en muchas de sus propuestas. Mujeres como Julia Fox o la también cantante Charlie XCX, pura transgresión en la alfombra roja, son fans habituales de sus prendas.
La tendencia en el armario urbano
Pero, ¿cómo adaptar la tendencia al día a día sin caer en looks demasiado elaborados? La inspiración la encontramos en las grandes capitales de la moda, eso sí, hay que tener en cuenta que el tul no es adecuado para todo tipo de contextos. Al ser ligeramente translúcido funciona mejor en conjuntos enfocados a eventos o celebraciones que impliquen un código de vestuario más elevado. Pero hay una excepción: el tul que combina una capa más tupida que contrarresta ese efecto transparente. La estilista danesa Emili Sindlev se decanta, por ejemplo, por la falda de tul con varias capas de tejido y detalles florales, una alternativa al clásico print floral que empieza a verse con la llegada del buen tiempo. Los conjuntos dos piezas de top y falda, vistos en la pasarela como hemos comentado anteriormente, también cuentan con la aprobación de las expertas en moda más seguidas.
Entre las propuestas de las marcas asequibles no faltan opciones para todos los bolsillos y gustos: desde el vestido de volantes inspirado en las creaciones de Chemena Kamali para Chloé, hasta las blusas de aire romántico ideales para contrarrestar un look con vaqueros o los tops asimétricos de Zara que se ciñen al cuerpo sin limitar la libertad de movimiento. No esperes más y ríndete a la tendencia más sofisticada (y cómoda) con estas propuestas con vocación de básicos.