Hermès puso en un lugar de honor el fieltro en su desfile de este sábado para la Semana prêt-à-porter parisina, mientras que la marca Vivienne Westwood presentó un desfile mixto y le puso tacones a los hombres.
En un escenario que semejaba un laberinto, en forma de herradura de caballo, el espectador del show Hermès era recibido por muros recubiertos de fieltro marrón oscuro, a tono con el suelo, que recordaba un bosque de otoño.
La marca de peletería de referencia en la moda francesa hizo desfilar modelos ajustados, de corte riguroso, pequeños cinturones que realzan la cintura, chaquetas con almohadillas en los hombros.
El fieltro se declina primero en gris mica, o gris pizarra, combinado con el cuero, la malla de cachemira, botas a juego de inspiración ecuestre.
La ventaja del fieltro, que otras marcas han mostrado en esta Semana de la Moda, como Marie Adam-Leenaerdt, es «poderlo trabajar como el cuero, cortarlo como quieras» explicó la diseñadora de la casa, Nadège Vanhée.
Las modelos portan pantalones de piel de cordero negro ultracortos, con medias a juego. En las muñecas, largas guantillas de lana escocesa con coderas de piel.
Como complemento, un bolso en forma de diminuto maletín.
Destacó igualmente un vestido ajustado, en terciopelo de seda, «construido por una cremallera, como la vida misma», explicó la creadora.
La cremallera arranca en el hombro y recorre la espalda en diagonal, hasta acabar en la cadera.
También hay cazadoras tipo biker, cortas, o una chaqueta bomber en gabardina de seda gris pizarra.
El director creativo de Vivienne Westwood, Andreas Kronthaler puso de relieve la sastrería británica y los característicos tweeds de la marca, declarando luego que «no hay nada más sexy que un traje».
Las chaquetas en tonos verdes apagados, grises y malva siguen siendo de gran tamaño y, al igual que otras marcas, vienen con grandes hombreras anchas, combinadas con corbatas largas que se arrastran por el suelo.
El desfile unisex también presentó modelos masculinos con zapatos gruesos de plataforma y botas altas con tacón.
Destacó un enorme abrigo y pantalón a juego de pelos sintéticos, en color beige, una tendencia clara esta temporada, que confería al modelo la apariencia de un oso.
– El ‘bohemian chic’ de Ann Demeulemeester –
Al ritmo de la banda The Cult, la marca Ann Demeulemeester confirmó su inclinación por el ‘bohemian chic’, con un desfile casi todo en blanco y negro.
Blusas new romantic, blancas, con cordones que se arrastran por el suelo, sombreros sacados del Lejano Oeste, botas cowboy.
Superpuestos, chalecos grises, a veces suéteres tejidos de lana, y chaquetas cruzadas o cazadoras estilo pirata.
Es la cuarta colección de Stefano Gallici, quien reemplazó a Ludovic de Saint Sernin después de que este último dejara la marca en 2022.
«Cuanto más descubro el punto intermedio entre lo que aporto a la marca y lo que es su legado, más me gusta», declaró a la AFP.
El desfile fue mixto, con chicos que también desfilaron con suéteres tejidos de forma muy irregular, faldas de popelina y transparencias.
«Esta temporada tuve como una fuerte inspiración en torno a esta metáfora del viaje y el desierto», declaró a la AFP el joven creador, quien dice pasar mucho tiempo entre Los Ángeles y Europa en busca de esa creatividad.
– La ‘working gir’l de Elie Saab –
Gran tendencia de esta temporada, las pieles sintéticas estaban en todas partes en Elie Saab, con grandes chaquetas sobre pantalones fluidos o leggings, largos abrigos, estolas, grandes bolsos de mano, grandes botas peludas, tocados, diademas, hasta corsés.
El diseñador libanés también propuso grandes suéteres de lana con cuello alto combinados con faldas con lentejuelas tono sobre tono, burdeos o verde, vestidos de noche bordados con perlas o completamente de lentejuelas, pero también conjuntos de traje con pantalón corto muy estilo ‘working girl’.
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